Memorable victoria en el básquetbol masculino:
Luego de 55 años, la Roja derrotó a los trasandinos. Pese al hito, los jugadores
ponen los pies en la tierra: "Ésta no es nuestra realidad", acotan. El festejo,
claro, vale igual.
Lo que ocurrió anoche en el municipal de San Bernardo fue una especie de
universo paralelo. Chile venció a Argentina (71-69) como no lo hacía desde 1955,
cuando el combinado criollo derrotó al trasandino por 65-59 en la ciudad de
Cúcuta, Colombia.
Este
equipo de Manuel Córdova pasó a la historia. Mientras los chilenos se abrazaban,
los trasandinos -tres de los cuales irán al Mundial de Turquía- se miraban como
sin entender qué diablos pasaba. Dos mil personas en las gradas fueron testigos
de una de las victorias más importantes de este deporte.
Sí, fue un amistoso -el segundo de cuatro contra los albicelestes-, pero esos 55
años son un reflejo de que lo que sucedió ayer no representa la realidad del
alicaído básquetbol chileno.
"Para mí es muy importante ser parte de este acontecimiento, pero hay que ser
claros: es un triunfo relevante, pero que no se condice con lo que pasa en el
día a día. Hay que tomarlo como un impulso para llegar bien al Sudamericano en
Colombia el próximo 26 de julio", dijo Patricio Briones, el más experimentado de
la escuadra.
"Es importante poder decir que se le ganó a Argentina, sobre todo por los años
que pasaron para esta victoria, pero no podríamos decir que somos mejores que
ellos", sostuvo el base Erik Carrasco.
No todo fue alegría. El técnico nacional se enredó en una discusión con el
pivote visitante Román González y terminó con un puñetazo en pleno rostro.
Enzo Garrido
Fuente: Diario El Mercurio